Qué croqueta eres según cómo estás llevando enero
Tabla de contenidos
Enero no se vive igual para todo el mundo. Hay quien arranca el año con energía, quien lo atraviesa con piloto automático y quien directamente cuenta los días esperando que pase algo. Y no pasa nada. Enero es así. Un mes largo, frío y un poco raro, en el que cada uno va como puede.
Lo interesante es que la forma en la que llevas enero dice mucho de ti. Más de lo que crees. Y, por supuesto, también dice qué croqueta eres ahora mismo. Porque las croquetas, igual que las personas en enero, pueden ser reconfortantes, intensas, sencillas, imprevisibles o directamente necesarias para sobrevivir.
Así que relájate, mírate con cariño y descubre qué croqueta te representa según tu mood de enero. Spoiler: todas están bien.
Si enero te está costando más de lo que esperabas: croqueta de cocido
Si estás cansado sin motivo claro, si todo te da un poco igual y si cada día sientes que necesitas algo que te sostenga sin hacer ruido, eres croqueta de cocido. Y no pasa nada. Es una croqueta honesta, suave y profundamente reconfortante.
Eres esa persona que no quiere sorpresas, que solo necesita que las cosas funcionen. No buscas grandes emociones, buscas estabilidad. Comer caliente, dormir bien y que el día no se complique demasiado. Enero para ti es una cuesta larga, así que prefieres subirla con algo que conoces y sabes que no falla.
La croqueta de cocido no impresiona, pero cumple. Está ahí cuando hace falta, acompaña sin molestar y siempre deja buena sensación. Exactamente como tú ahora mismo.
Si estás en modo “voy tirando”: croqueta de jamón
Si no estás mal, pero tampoco pletórico; si cumples con tus obligaciones, pero sin grandes alardes; si enero te parece largo, pero asumible, eres croqueta de jamón.
Eres clásico, funcional y eficaz. No te complicas más de la cuenta y sabes que este mes no es para reinventarse, sino para mantener el equilibrio. Te levantas, haces lo que toca y te das pequeños caprichos para no perder la sonrisa.
La croqueta de jamón es fiable, siempre apetece y encaja en cualquier momento. No necesita explicación ni justificación. Como tú, que estás llevando enero con dignidad, sin dramas innecesarios y con una calma bastante admirable.
Si enero te ha pillado fuerte y necesitas intensidad: croqueta de chistorra a la sidra
Si estás cansado, pero no de sueño, sino de cabeza; si enero se te está haciendo mentalmente cuesta arriba y necesitas sabores que te despierten, eres la croqueta de chistorra a la sidra.
No te sirven medias tintas. Este mes te pide emociones claras, cosas que se noten. Un plato contundente, un sabor intenso, algo que te haga decir “vale, ahora sí”. Porque enero, cuando aprieta, no se atraviesa con cosas insípidas.
Eres intenso, pero no por gusto. Es supervivencia emocional. Y tu croqueta lo refleja: fuerte, sabrosa y capaz de levantar un día complicado sin pedir permiso.
Si enero te ha dado tregua y estás sorprendentemente bien: croqueta de Hot Dog (vegana)
Si contra todo pronóstico estás tranquilo, equilibrado y bastante en paz con enero, eres la croqueta de hot dog vegana. Suave, ligera y con sentido.
No estás en modo sacrificio, pero tampoco en modo exceso. Has encontrado un punto medio que te funciona. Comes bien, descansas lo justo y no te exiges más de la cuenta. Enero para ti es transición, no castigo.
La croqueta de hot dog veggie no va de moda ni de postureo. Va de sentirse bien sin renunciar al placer. Exactamente como tú ahora mismo.
Si enero te está pareciendo eterno y necesitas pequeños premios: croqueta de paella
Si hay días que estás bien y otros que no sabes ni cómo te llamas; si un martes estás motivado y el jueves solo quieres que alguien te haga la vida fácil, eres la croqueta de paella.
No sabes muy bien qué te va a apetecer cada día y eso también está bien. Enero no tiene por qué ser lineal. A veces necesitas algo clásico y otras algo distinto. Un día te apetece rutina y al siguiente un pequeño giro inesperado.
La croqueta de paella representa ese estado mental cambiante, pero honesto. No hay plan maestro, hay adaptación. Y eso, en enero, es una habilidad muy valiosa.
Si enero te lo estás tomando con humor (y algo de ironía): croqueta de brownie
Si has decidido no tomarte enero demasiado en serio, si te ríes de los propósitos rotos y te das caprichos sin culpa, eres croqueta de brownie.
Eres consciente de que enero es largo, así que prefieres atravesarlo con una sonrisa. No niegas el frío ni la rutina, pero tampoco te castigas. Sabes que cuidarse también es disfrutar y que no todo tiene que ser productivo.
La croqueta de brownie es inesperada, reconfortante y optimista. Como tú, que has decidido que enero no te quite el buen humor.
En enero, todos somos alguna croqueta
No hay una forma correcta de llevar enero. Hay formas reales. Días buenos, días grises, días largos y días que se salvan por detalles pequeños. Y en todos ellos, hay una croqueta que encaja contigo.
Da igual si ahora mismo eres clásico, intenso, suave, imprevisible o dulce. Todas las croquetas tienen su momento. Igual que todas las formas de atravesar enero son válidas.
Así que mírate con cariño, elige tu croqueta y sigue adelante sin exigirte más de la cuenta. Porque enero no va de empezar fuerte. Va de seguir, poco a poco, con algo que te haga sentir bien.
Y si ese algo tiene bechamel… mejor todavía


